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Qué es el pensamiento tribal y por qué te interesa

Jesús
22 de febrero de 2021
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Hoy querría reflexionar sobre qué es el pensamiento tribal. Algo que tiene mucho que ver con el desarrollo pleno e integral de las personas que tanto me interesa en JMT Psicología.

Si alguna vez habéis sentido que la sociedad os obliga a cambiar. Si creéis que el mundo quiere que seamos de una forma (nos guste o no), y eso tiene consecuencias en la psicología humana… estáis en el lugar indicado.

¿Qué es el pensamiento tribal?

Para definir qué es el pensamiento tribal debemos hilar un poco más fino y andarnos con algún rodeo, me temo.

Cuando hablamos de pensamiento tribal, hablamos de la forma en la que el grupo modula y homogeneiza el ideario de lo que está bien y lo que está mal. Por así decirlo, nos indica si ciertas ideas son aceptables, o no. En su momento era una herramienta útil para definir la identidad del grupo, pero hoy colinda peligrosamente sobre lo que se puede decir y lo que no.

Mis relaciones sociales ilustran esto a la perfección. En ellas, procuro armarme de apertura y paciencia: no tener expectativas, sino aceptar lo bueno que venga. Acepto que yo soy yo y mis circunstancias, y tú eres tú y las tuyas. Todos somos diferentes: a veces nos encontramos, y a veces nos enfrentamos. Eso es algo positivo, porque nos ayuda a construir un complejo entramado social basado en el respeto y la concordia.

Y es que, desde mi punto de vista, las personas merecen siempre respeto, pero no así todas sus ideas. Entiéndase bien: para mí es fundamental no entrar en la agresión (física o psicológica) a un tercero, nunca. Teniendo eso en cuenta, todos los debates, todas las críticas a lo que uno dice, me parecen válidas, pues forman parte de la libertad de expresión.

De este modo, respeto que uno prefiera leer, o considere los libros una pérdida de tiempo. Que votes al partido que te dé la gana, o que creas (o no) en los dioses que sean. Sin embargo, ciertas ideas están en absoluta contraposición a mis valores fundamentales: me siento impelido a combatirlas con fuerza con las armas a mi alcance. De hecho, mi opinión es que ojalá desapareciesen. Soy libre de decirlo, aunque el pensamiento tribal a veces me hace sentir amenazado si me alejo de la manada con mi ética.

¿Debemos realmente combatir las ideas que no nos gustan?

La pregunta del millón es, pues, cuáles son esas armas lícitas para el combate por las ideas de uno.

Porque, como digo, creo que no está bien tratar de forzar que la gente comulgue con nuestro pensamiento. Por ejemplo, en mis relaciones sociales utilizo las siguientes:

  • Persuasión: procurar convencer exponiendo ideas lógicas y basadas en datos objetivos. Por ejemplo: si alguien cree que las vacunas son malas, buscar información al respecto y hacérsela llegar, a ver si cambia de idea.
  • Condicionamiento: si la persuasión falla, es posible elevar el conflicto, aplicando dinámicas tipo castigo y recompensa social. ¿Tienes una actitud que choca con mis principios y valores? Puedo discutir contigo, o puedo negarme a hablar de ese tema. ¿Te acercas más a mi posición? Entonces te apoyo al 200%, para facilitarte una transición hacia lo que se alinea más conmigo.

Indagando sobre esas naturales discusiones, llegué a la conclusión de que la psicología tendría que tener alguna clave al respecto. Y he aquí este post sobre qué es el pensamiento tribal.

Mentalidad de scarcity y la psicología del pensamiento tribal

Fue así como llegué a otro libro que revolucionó mi forma de pensar: Scarcity.

No puedo dejar de recomendarlo, porque en él dos profesores de Harvard y Princeton exponen con claridad que el cambio de verdad, el que perdura, no se consigue con facilidad por la vía de la persuasión o el condicionamiento: la información en la cajetilla sobre lo malo que es el tabaco no te hará dejar el hábito. Tampoco tendrá demasiado efecto subir el precio, que tus familiares te digan que machacas su salud con tu humo o prohibir su venta.

El cambio auténtico lo genera otra cosa.

Las personas somos engranajes movidos por fuerzas. ¿Cuál es la más poderosa? El pensamiento tribal

En realidad, el cambio tiene mucho que ver con el contexto social.

Específicamente, la psicología nos dice que el entorno y el pensamiento tribal determinan nuestras decisiones por encima de todo lo demás. Más que los datos, más que los sentimientos, más que el castigo o la recompensa. Así, propuestas más eficaces para que la gente dejase de fumar serían hacer que los puntos de venta sean menos accesibles y, sobre todo, indicar en las cajetillas algo tipo “el 90% de las personas que deja de fumar se declara más feliz”, por poner un ejemplo rápido.

Por eso, en los hoteles nos dicen que la mayoría de los clientes piensan en el medio ambiente y reutilizan las toallas: para que hagamos lo mismo. Por eso Amazon nos muestra las opiniones de otros  antes de comprar algo: nos da tranquilidad ver que mil personas dan cinco estrellas, porque nos mueve el pensamiento tribal. Si todos lo hacen, yo también. No queremos ir a contracorriente, porque nos da miedo, nos desasosiega.

Esto era muy útil cuando que te ocurriese algo malo (incluso morir) podía tener lugar en cualquier momento: sigue a los tuyos y estarás a salvo. El problema es que hoy en día eso ha cambiado, se ha pervertido, y se utiliza contra quien no se anda con ojo. Pero lo hablamos en la entrada sobre el libro de Scarcity, que me lío y no es el tema de hoy.

Entonces, ¿cómo consigo que la gente cambie quiera cambiar?

En mi experiencia, lo único que realmente funciona es actuar conforme a nuestros valores, y confiar en que nuestro ejemplo sirva de inspiración a los demás. No intentar enseñar, convencer, recompensar o castigar. Nada de eso. Solo centrarnos en construir nuestra historia y esperar a que el pensamiento tribal surta su efecto.

Otro ejemplo: lo mejor que ha traído a mi vida el hecho de invertir no es dinero. Es la riqueza de que otras personas que me rodean han visto que lo que sale de ahí es bueno, y han querido ese bien para sí mismas. Tengo amigos anticapitalistas que empezaron por tener dudas, y que ahora ya se interesan por la bolsa. Yo, en silencio, sigo remando y confío en el pensamiento tribal. Cuando adelgacé 22 kilos, controlé mi asma y mi dermatitis atópica, hubo gente que comía fatal que se interesó por mi forma de nutrirme. Porque vieron que era algo positivo, y es lógico que aspiren a esa mejoría en sus vidas. ¿Y quién no?

Desde que aprendí esto, decidí convertirme en un engranaje que ejerza fuerza a través de la palanca del pensamiento tribal, moviéndome yo primero para, después, mover a los demás. Cuando las personas daban signos de querer girar en mi misma dirección, facilité al máximo su dinámica: ¿te interesa invertir? Pongo lo que yo sé a tu entera disposición. ¿Quieres cambiar de hábitos psicológicos? Comparto contigo toda la información que he ido atesorando. Transformo tu entorno y me apoyo en el pensamiento tribal que tenemos todos. No te obligo a cambiar, pero doy lo mejor de mí para que, si quieres, puedas hacerlo.

¿Y qué pasa si la mayoría se equivoca?

Parto siempre de la base de que actúo de buena fe, de que uno de mis principios es hacer el bien al resto. Me mantengo atento a la disidencia mayoritaria: suele ser la mejor forma de descubrir que uno se equivoca. Porque sí, efectivamente el pensamiento tribal genuino suele ser razonable. Cuando la gente anciana suelta refranes cada vez más olvidados, cuando se respetan las tradiciones, cuando las personas nos dicen que un producto realmente es bueno… normalmente hay enorme valor detrás. No significa que tenga razón, pero sí es un punto de partida a considerar con apertura.

Ese pensamiento tribal es el que nos dice que tengamos cuidado cuando nos alejamos de nuestra manada. Por eso procuro rodearme de gente con valores alineados con la bondad, y me aparto de grupos radicales o personas con pensamientos nocivos, o que no son ejemplos de cambios a mejor. La virtud está en mantener un pensamiento crítico, las ganas de aprender y la intención de hacer el bien al grupo antes que el mal (algo que considero natural en cualquier persona).

Sé el cambio que quieres ver en el mundo, que diría Gandhi

El secreto de mover engranajes es, pues, vivir de forma lo más coherente posible y nunca dejar de aprender. Contribuir e inspirar al grupo con nuestro mejor ejemplo, y confiar en el de los demás cuando estemos perdidos. Rodearnos de quienes quieren lo mejor para sí mismos y para nosotros, y hacer una firme oposición al caos. Caiga quien caiga, pase lo que pase.

Sí, a veces tengo que defender mis ideas o luchar contra las de otros. Es lo que hay, y no tiene nada de malo. Armado con lo que leo en esos libros que os comentaba, con el esfuerzo por superarme y hacer el bien propio y ajeno, inspiro a los demás a hacer lo propio consigo mismos y con el resto. Un engranaje mueve a otro. Y otro a otro. Así, acaban por caer esas ideas nocivas. A veces, caigo yo de mi error en la refriega.

Es una experiencia maravillosa, que supera mi capacidad individual, y que creo que os hará sentir genial. Con pensamiento crítico, claro que sí, pero también con la mirada puesta en el grupo, no sea que nos ciegue la falta de principios, criterio o la vanidad. Si te preguntas qué es el pensamiento tribal y cómo puedes profundizar en él como motor de cambio… ¡ya sabes que libros te recomiendo!

<h2 style="color:white;font-size:35px">Jesús</h2>

Jesús

JMT Psicología

2 Comentarios

  1. La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio, decía Cicerón. Me gusta el concepto de verdad que subyace en tu comentario. Verdad pragmática como motor de perfeccionamiento. Muy buen artículo.

    Responder
    • Muy buena la cita, no la conocía. Gracias por compartirla Federico, un abrazo!

      Responder

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