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How to stop worrying and start living: un libro contra estrés y ansiedad

Jesús
22 de marzo de 2021
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Últimamente he estado leyendo un buen número de obras sobre manejo del estrés, la ansiedad y la depresión. He notado que hay un libro al que diferentes psicólogos y psiquiatras aluden con frecuencia: How to stop worrying and start living, de Dale Carnegie. Está siempre en boca de todos, y eso que es bastante antiguo.

Ya os he hablado de otras obras recomendables en mi blog de psicología en el pasado. Esta también vale muchísimo la pena y, sobre todo, cada uno de los pocos euros que os costará un ejemplar.

Por cierto, no lo compréis en digital, que este es uno de esos libros de tomar notas y repasar. De los de leer una vez al año, vaya.

How to stop worrying and start living: ¿por qué recomendar un libro sobre estrés y ansiedad escrito en 1948?

Es una buena pregunta. Sobre todo considerando la velocidad a la que avanza la ciencia. ¿No estará desfasado?

Creo que esta obra es muy útil a cualquiera que viva en el frenético ritmo de la sociedad del siglo XXI. Aborda la necesidad de responsabilizarse, pasar a la acción y dar pasos en la dirección del sentido común. Sigue absolutamente vigente, y eso es maravilloso.

No os voy a hacer un resumen de How to Stop Worrying and Start Living, porque me parece que tendría poco sentido. Pero sí me gustaría inspiraros a leerlo ofreciéndoos lo que más me ha impactado de él. Las perlas que Carnegie me ha regalado, y que voy a intentar ordenar a continuación desde mi óptica.

Vuelve al presente

Esta idea tan sencilla, que promueven dinámicas como el Mindfulness o la meditación, se me olvida a menudo. Mi mente se dispersa en lo que fue, lo que pudo ser o lo que será, y me despisto de lo que está siendo, de saborearlo.

El libro señala la lógica aplastante de aprovechar el instante que vivimos que, al final, es el único que realmente tenemos… ¡y por poco tiempo!

Analiza tus preocupaciones… ¡y muévete!

Está genial identificar cuál es la fuente de nuestras preocupaciones. ¿Te agobia el trabajo? ¿La falta de dinero? ¿Tus problemas familiares? Tenerlo claro es genial. Sin embargo, a menudo nos quedamos atascados ahí. Por lo menos a mí ese tema me genera unos problemas enormes.

Dale nos insta no solo a darnos cuenta de lo que pasa con un análisis lo más objetivo posible, sino a hacer algo al respecto. Y si no, descartarlo. Analiza, haz o pasa. Pero no te atasques, que eso no te ayudará.

Piensa en lo que sí puedes hacer

Siguiendo el hilo del punto anterior, el autor señala la importancia de que pongamos nuestra energía en aquello que podemos cambiar. Como ya os había contado, sufro unos mareos recurrentes desde hace un tiempo, que me impiden llevar a cabo algunas cosas. Centrarme a menudo en lo que no podía hacer contribuía a que me frustrase cada vez más con el asunto.

Gracias a este libro, he redirigido mi energía hacia la gran cantidad de actividades que puedo hacer: la aplastante mayoría. No sé si parecerá baladí, pero sentirme agradecido por lo mucho que tengo y puedo hacer me ha dado un empuje enorme, y me ha ayudado a aceptar mejor las inevitables limitaciones de la condición humana. Nadie puede hacerlo todo, pero solo unos pocos se amargan por ello. No quiero ser de los segundos.

Mantén tu mente ocupada

Ojo, que esto no ha de confundirse con no descansar o huir de los problemas a través de la actividad constante. No. La cosa es no darle margen a la mente para ponerse a rumiar, que es una cosa que le gusta bastante hacer cuando estamos ociosos vivimos un poco porque sí, sin objetivos, sin metas.

Organizar el día y apuntar bien los dardos que lanzo me ha ayudado a quitarme de encima el peso del tiempo mal aprovechado o poco saboreado.

Actúa como la persona que querrías ser

Otra dosis de sentido común. ¿Quieres estar más contento? Actúa como si, de hecho, estuvieses contento. Sonríe. Ponle ganas. Ilusión y pasión a todo lo que hagas, en la medida que puedas. Nada de “menos mal que ya es viernes”: dale la bienvenida al lunes, que es cuando empieza la caña. Todos sabemos ser el héroe de nuestro fin de semana, pero triunfar en la normalidad de lo laborable requiere más actitud.

Me ha sentado genial intentar ser tan amable como me gustaría ser. Tan trabajador como me gustaría ser. Tan feliz como me gustaría ser. Y así hasta el infinito. Probad a aplicar este principio un solo día. Solo uno. Y luego me decís si os funciona tan bien como a mí.

No esperes gratitud

La gente no suele dar las gracias. Y debo decir que en esto no me incluyo, porque procuro ser verdaderamente agradecido y reconocer a la gente su esfuerzo, que estén ahí. Sin embargo, cuando uno se propone ayudar a los demás cada día, quizá a veces se espera el aplauso. Esperar la gratitud no solo conduce a la frustración de la expectativa, sino también a hacer las cosas esperando algo a cambio.

La verdadera entrega, la que le alegra a uno el corazón, es la que no espera nada a cambio. La que, con todo, acepta lo bueno que venga.

Saca partido a las derrotas

Jordan Peterson dice que todo se desmorona y tiende a desaparecer. Es cierto, ¿verdad? Vamos a morir, estamos de paso y solo nosotros nos preocupamos durante todo el día por nosotros mismos. Asumir esa limitación me parece sano y provechoso.

Dale insiste en que oye, si te pasa algo chungo (nos pasa a todos), intentes ver el lado positivo la oportunidad que eso genera. ¿Tengo mareos? Si no fuera por ellos, no habría puesto más energías en entrenar. En descubrir nuevas actividades que me hacen feliz. En leer más, o escribir este blog. A nadie le alegra que la vida le lance una bola curva. Sin embargo, de nada sirve negarse a batearla. Y de menos todavía preocuparse en exceso por ello.

No malgastes tiempo en personas que no te aportan

Es bastante autoexplicativo, pero me interesa profundizar. La ley de Pareto nos muestra esta interesante relación del 80-20 en la mayoría de cosas: el 80% de la satisfacción viene del 20% de la gente que te rodea. El 80% de tu plenitud del 20% de tu lo que haces. Y así. Por lo tanto, en vez de esforzarme en llegar a todas las personas que aprecio, me estoy centrando en dedicar gran cantidad de tiempo y recursos a ese 20% que me aporta el 80% de felicidad.

Sobre este último punto, me gustaría incidir en lo positivo que resulta conectar con la gente que quiere lo mejor para mí. Tengo un montón de tiempo para cualquier persona que desee compartir un rato de su vida conmigo.

Gracias a esto, estoy haciendo nuevos y buenos amigos. Es maravilloso percibir que en el camino de la vida uno se encuentra con gente deseando conectar. Es un lujo que me regala Dale el hecho de darme cuenta de que si le doy oportunidad de crecer, puedo compartir mi viaje con personas que tienen muchísimo que ver conmigo en este momento. No sé si en el futuro, porque ya no me preocupa demasiado. Disfruto de tener tiempo para priorizarlas en el presente.

Si no puede cambiarse, no vale la pena preocuparse por ello.

Dale Carnegie

En fin, ¿me recomiendas leer How to stop worrying and start living?

Rotundamente sí.

No solo porque es un libro que cuesta poco y te dará muchísimo, que ya sería un motivo de compra. Sino porque, además, está escrito en un lenguaje cercano, es ameno, abunda en historias profundas de personas que, con decisiones sencillas, cambiaron su vida.

Es evidente que todos sufrimos estrés, ansiedad y tristeza, en diferentes grados y momentos. No se trata de escapar a toda costa de ello, porque no tendría sentido: padecer calamidades es parte de la vida. Y, de hecho, son una forma poderosa de hacernos ver cuantísimo valen las cosas buenas.

Este libro te dice que sí: que seas sensato y pongas tu energía en lo importante. Que te relajes un poco, que no vas a vivir tanto como para tomarte las cosas tan a pecho. Que bajes revoluciones al motor, conectes con la gente, con las actividades y proyectos que te ilusionan. Que sonrías un poco más, ¡que es gratis! Que aceptes los cielos grises sabiendo que, al otro lado, siempre está el sol. Un mensaje maravilloso, contenido en pocas páginas, y narrado con maestría por Dale.

Dos bonus track sobre la obra

La primera, que la tenéis traducida al castellano.

La segunda, que es un libro con profundas raíces espirituales, de una persona creyente. Os animo a leerlo como lo hice yo: aprovechando la maravilla que es sentir que la gente cree en una fuerza superior. Ojo, no hablo de Dios, aunque Dale sí lo haga. Hablo de eso que nos pone en marcha y nos lleva a pelear cada día contra la adversidad: para unos es Dios, para otros el amor, la felicidad o el disfrute. Sea como fuere, la parte espiritual de esta obra es preciosa: os lo digo de corazón, y sin ser yo demasiado religioso (que sí espiritual).

Ya me diréis si mi opinión sobre el libro How to stop worrying and start living os ha aportado. Si lo leéis, contadme en los comentarios qué tal os ha ido aplicando sus principios. Y si no os he convencido, ojalá que el sumario de este post os haya dejado también algo de valor. ¡Un abrazo!

<h2 style="color:white;font-size:35px">Jesús</h2>

Jesús

JMT Psicología

4 Comentarios

  1. Actuar como si Dios existiera probablemente es la mejor opción de vida para cualquier ser humano. Si lo haces personal es la repera! Gran artículo Mr!

    Responder
    • En el libro de Dale se asoman al tema, y yo he revisado la literatura actual sobre el tema de la gente que reza, que tiene una creencia superior, una meta en su vida. Realmente tiene un impacto diferenciador, venga de donde venga. Un abrazo Federico, gracias por pasarte por aquí.

      Responder
  2. Hola. Me encanta el libro de Dale. Lo he descubierto despues de leer tu libro.,que tambien me encanta. Me estais ayudando mucho con el tema de la ansiedad que llevo sufriendo mas de 20 años……
    Lo que mas me impacta del libro de Dale esque ya en la epoca que fue escrito la gente tuviera estos problemas.
    Un abrazo!

    Responder
    • Hola Pilar, me alegro mucho, MUCHO, de que te esté aportando en tu camino para dejar atrás la ansiedad, y me has alegrado el corazón con tu amable comentario. Te deseo que sigas con esa inquietud de buscar soluciones y cambios tanto tiempo después, tu ejemplo es inspirador, y ya ves que muchos también hemos pasado por las mismas, ahora y en la época de Dale.
      Un abrazo grande para ti, y gracias por tu comentario. Nos leemos 🙂

      Responder

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